En una de las derivaciones del caso Odebrecht en la Argentina en la que la Procuraduría de Investigaciones Administrativas brindó colaboración al Fiscal del caso, el juez Federal Sebastián Casanello procesó a Julio De Vido, José Francisco López y Roberto Baratta por el delito de cohecho pasivo. Asimismo procesó a Jorge Ernesto Rodríguez y amplió los procesamientos de varios empresarios, fijándoles a todos un embargo por $ 511.000.000 en el marco de las obras realizadas para Aysa.
En su resolución el juez federal señaló que “El informe confeccionado por la Procuraduría de Investigaciones Administrativas del Ministerio Público Fiscal iluminó el direccionamiento de la contratación, el elevado precio de los contratos y las demoras en la entrega de las obras”, lo que junto a otras pruebas que se detallan en el extenso interlocutorio llevaron al juez a considerar reunidos los extremos exigidos por el ordenamiento procesal para disponer el procesamiento de los funcionarios públicos intervinientes, así como el procesamiento del intermediario Jorge (Corcho) Rodríguez y la ampliación de los procesamientos de los empresarios intervinientes. En la causa
