Cada 26 de marzo se conmemora el Purple Day –Día Mundial para la Concientización sobre la Epilepsia–, una jornada internacional orientada a promover la comprensión social de esta condición neurológica, que aún se encuentra rodeada de estigma, desinformación y barreras en el acceso a derechos.
La fecha constituye una oportunidad para visibilizar no solo los desafíos médicos asociados a la epilepsia, sino también las múltiples vulnerabilidades sociales que pueden atravesar quienes viven con esta condición.
De acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 50 millones de personas en el mundo tienen epilepsia, lo que la convierte en una de las enfermedades neurológicas más frecuentes a nivel global. Se caracteriza por convulsiones recurrentes —episodios breves de movimiento involuntario que pueden afectar una parte del cuerpo o su totalidad— y que, en ocasiones, se acompañan de pérdida de conciencia o del control de funciones corporales.
Estas convulsiones se originan por descargas eléctricas excesivas en grupos de células cerebrales y pueden manifestarse de formas muy diversas: desde episodios breves de ausencia o contracciones musculares hasta crisis prolongadas y graves. Su frecuencia también varía considerablemente, pudiendo presentarse desde menos de una vez al año hasta varias veces al día.
Pese a su prevalencia, persisten importantes brechas en el diagnóstico, el tratamiento y el acceso a servicios de salud, especialmente en contextos de vulnerabilidad social. A estas desigualdades se suman situaciones de discriminación, violencia y explotación que afectan de manera desproporcionada a determinados grupos.
En este marco, la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), desde donde se coadministra la línea de denuncias 145, sistematiza y analiza información relevante que surge de esas comunicaciones, permitiendo identificar problemáticas específicas.
En el contexto de las acciones globales de visibilización de la epilepsia, se impulsó la búsqueda y el relevamiento de denuncias registradas en la Línea 145 en las que se menciona esta condición. Como resultado, se identificaron —desde 2015 hasta la actualidad— al menos 51 denuncias, con 41 víctimas, en las que la epilepsia o alguno de sus síntomas aparece como un elemento del hecho reportado.
Este enfoque permite aportar evidencia sobre cómo determinadas condiciones de salud pueden interactuar con otros factores de vulnerabilidad —como el género, la edad, la discapacidad, la pobreza o la exclusión social—, generando escenarios de interseccionalidad que incrementan los riesgos de violencia, explotación o abuso.
En este sentido, la incorporación de una perspectiva de género e interseccionalidad en el acceso a la justicia resulta fundamental para comprender estas dinámicas. Las mujeres y niñas con epilepsia, por ejemplo, pueden enfrentar formas específicas de discriminación, control o violencia, que se agravan cuando confluyen con otros ejes de desigualdad. Asimismo, las condiciones de salud pueden ser utilizadas por redes de trata como mecanismos de coerción, mediante la privación o restricción del acceso a medicación o servicios sanitarios.
El análisis de estas denuncias contribuye a visibilizar situaciones que suelen permanecer fuera de las estadísticas tradicionales y refuerza la necesidad de desarrollar respuestas institucionales más integrales.
Esta iniciativa se inscribe en el deber del Estado de garantizar el acceso efectivo a la justicia para todas las víctimas, en particular para aquellas pertenecientes a grupos históricamente marginados. La producción de reportes temáticos fortalece las políticas públicas, mejora las estrategias de detección temprana y promueve intervenciones más sensibles a las múltiples dimensiones de vulnerabilidad.
En este marco, la PROTEX se suma al Purple Day, reafirmando la importancia de continuar trabajando en la desmitificación de la epilepsia y en la construcción de respuestas institucionales más informadas, empáticas y accesibles.
Visibilizar, comprender y actuar son pasos fundamentales para evitar que una condición de salud se transforme en un factor adicional de exclusión. En ese camino, la producción y difusión de información rigurosa constituye una herramienta clave para la protección de derechos y la construcción de una sociedad más justa.

FUENTE: https://intranet.mpf.gov.ar/dia-mundial-para-la-concientizacion-sobre-la-epilepsia/

