Se trata de “Derecho penal, cine y delitos”, compilado por Gabriel Ignacio Anitua y Analía Ploskenos y publicado por Didot en 2025.
Extracto de la introducción a cargo de los compiladores:
“Aquella aventura que comenzó con Teorías criminológicas, cine e historia (Didot, 2022) —el primer libro de esta colección— hoy llega a un punto de inflexión. Como ya adelantáramos al introducir el segundo libro de esta serie, Proceso penal, cine y justicia (Didot, 2024), esta tercera entrega completa un proyecto de colaboración con ediciones Didot (a la que volvemos a agradecer) de analizar los temas centrales para personas interesadas en el derecho penal, reflejados en estas películas bellísimas. De ninguna manera sostendremos que son las películas que debería ver un o una penalista, ya que, en el mismo momento de repasar los títulos, elegidos por las y los autores de acuerdo a las propuestas de abordajes de esas cuestiones que estimamos centrales, pensamos también en otras películas que podrían y deben ser vistas con provecho (y por puro disfrute). Son excelentes los productos analizados, y reflejan variedad de gustos, distintos directores y directoras e incluso diversas procedencias; aunque, lógicamente, hay mayoría de producciones argentinas y estadounidenses, hemos visto en estos 3 volúmenes películas británicas, francesas, alemanas, españolas y latinoamericanas (Colombia, Brasil y Perú). A pesar de esa variedad, al menos el más viejo de quien esto escribe no cesaba de decir ¡cómo no analizamos esa película! cuando la recordaba o veía la que fuese. No solamente se debía eso a cierto sesgo enciclopédico y glotón, sino que, en efecto, casi todas las películas tienen capacidad de generar discusiones para reflejar y enriquecer los contenidos básicos de las ciencias penales. En este caso, la selección no necesariamente fue de las más clásicas o mejores, sino de las que se estimaron más útiles para reflexionar sobre el tema específico. Tal vez el lector o lectora piense en otra o incluso le resulte útil para aplicar las reflexiones que de aquí surgen. Es así que faltan muchísimas películas ya vistas y, por suerte, aún nos quedan muchísimas por ver. No hemos comentado aquí ningún producto del cine soviético, o del neorrealismo italiano. Ambos eran especialmente utilizados y recomendados por el querido Juan Pegoraro, quien nos dejó físicamente cuando estamos escribiendo estas líneas. Pero que nos acompañó hasta último momento, incluso en la muy hermosa presentación del primer libro de la serie”
Puede consultar la obra bajo el número topográfico E 1765 – 345.02 DER
